Dios no deja a sus hijos caminar solos ni sin dirección. Él promete enseñar, guiar y aconsejar a quienes confían en Él. Muchas veces no sabemos qué decisión tomar o qué camino seguir, pero el Señor asegura que Él mismo nos mostrará el camino correcto.
Cuando buscamos a Dios con un corazón sincero, Él ilumina nuestros
pasos. Su mirada sobre nosotros no es de vigilancia para condenar, sino de
cuidado, amor y guía. Dios ve nuestro presente y nuestro futuro, por eso su
consejo siempre es perfecto.
Confiar en la dirección de Dios trae paz, porque sabemos que Aquel que
todo lo sabe es quien guía nuestra vida.
Oración Señor, enséñame el camino en que debo andar. Guía mis
decisiones y dirige mis pasos conforme a tu voluntad. Ayúdame a confiar en tu
consejo y a caminar siempre bajo tu mirada. Amén.
