Salmos 139:14 “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”
Este versículo nos recuerda una verdad poderosa: no somos un accidente. Dios nos creó con intención, con detalle y con propósito. Aun cuando dudamos de nuestro valor o nos sentimos insuficientes, la Palabra afirma que somos una obra maravillosa. No es la opinión de otros ni nuestras emociones lo que define quiénes somos, sino la obra perfecta de Dios en nosotros. Reconocer esto transforma nuestra manera de vernos y nos lleva a vivir con gratitud, seguridad y propósito.
Oración: Señor, gracias porque me creaste de manera maravillosa. Ayúdame a ver mi vida con tus ojos y a valorar lo que Tú has hecho en mí. Quita toda duda y enséñame a caminar con confianza en tu propósito. Amén
