No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7–8
La verdadera sabiduría comienza cuando dejamos de confiar únicamente en nuestro propio criterio y aprendemos a depender de Dios. El temor de Jehová no es miedo, sino una actitud de reverencia, obediencia y amor hacia Él. Cuando nos apartamos del mal y caminamos en sus caminos, experimentamos la paz que fortalece el alma y el bienestar que Él promete. Dios nos recuerda que la obediencia no solo transforma nuestro espíritu, sino que también trae bendición a nuestra vida. Aunque enfrentemos dificultades, vivir conforme a Su voluntad produce salud espiritual, esperanza y fortaleza para seguir adelante.
Oración: Señor, líbrame de confiar en mi propia sabiduría. Enséñame a temerte, a obedecerte y a apartarme del mal. Que tu Palabra sea la guía de mi vida y que tu paz fortalezca mi corazón cada día. En el nombre de Jesús. Amén.
