Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. Isaías 26:9
Un juicio es Dios tratando con el ser humano sin violar su libre albedrío, quitando todo lo que impide que reciba su amor y produciendo circunstancias que lo hagan volver a Él. Es una manifestación del carácter de Dios que busca hacer volver el corazón de sus hijos a Él. Dios disciplinó Israel, pero el propósito final con este pueblo es su restauración. Cada vez que una circunstancia difícil te ocurra, corre al corazón del Padre para que comprendas su amor detrás de lo que sucede. Como dijo el profeta Isaías, todo trato de Dios con la humanidad, debe producir en nosotros que madruguemos para buscarlo. Y al final todos aprenderemos su justicia!
