Proverbios 17:27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido.
La sabiduría no siempre se demuestra hablando mucho, sino sabiendo cuándo y cómo hablar. Controlar nuestras palabras refleja dominio propio y un corazón guiado por la prudencia. Cuando aprendemos a escuchar más y a hablar con intención, evitamos conflictos innecesarios y edificamos a otros con nuestras palabras.
Oración: Señor, enséñame a hablar con sabiduría y a guardar silencio cuando sea necesario. Que mis palabras siempre reflejen tu amor y tu verdad. Amén.
