Pastorea mis ovejas

Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Juan 21:16 

Después de haber negado a Jesús tres veces, Pedro tuvo un encuentro restaurador con su Señor. Jesús no lo rechazó ni lo condenó; al contrario, le dio una nueva oportunidad y le recordó que el verdadero amor por Cristo se demuestra sirviendo y cuidando a otros.

La pregunta de Jesús sigue resonando hoy: "¿Me amas?". Más allá de nuestras palabras, el Señor observa nuestro corazón. Cuando respondemos con amor sincero, Él nos llama a ser instrumentos de bendición para quienes nos rodean, guiando, ayudando y mostrando compasión.

Dios no se enfoca en nuestros fracasos pasados, sino en lo que puede hacer con una vida rendida a Él. Así como restauró a Pedro, también puede restaurarnos y usarnos para Su gloria.

Oración: Señor Jesús, gracias porque tu amor restaura y transforma mi vida. Ayúdame a amarte con todo mi corazón y a demostrar ese amor sirviendo fielmente a los demás. Hazme sensible a las necesidades de quienes me rodean y úsame para reflejar tu gracia. Amén.