El Amor que Viene de Dios

Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 1 Juan 4:7

El amor verdadero no nace simplemente de los sentimientos humanos; tiene su origen en Dios. El apóstol Juan exhorta a los creyentes a amarse mutuamente porque el amor es una evidencia de una vida transformada por Cristo. Cuando conocemos a Dios, su amor comienza a reflejarse en nuestra manera de tratar a los demás. Amar implica perdonar, servir, comprender y buscar el bien del prójimo, aun cuando no siempre sea fácil. El amor cristiano no depende de las circunstancias, sino del carácter de Dios obrando en nosotros por medio del Espíritu Santo. Cada acto de amor sincero es un testimonio del Dios que vive en nuestro corazón. Al amar como Cristo nos amó, mostramos al mundo quién es Él.

Juan 13:34-35, Romanos 5:5, 1 Corintios 13:13


Oración: Señor, gracias porque me has amado con un amor eterno e incondicional. Ayúdame a reflejar ese amor en mi hogar, en mi iglesia y con todas las personas que me rodean. Que mis palabras y acciones revelen que te conozco y que he nacido de Ti. En el nombre de Jesús. Amén.