Muchas veces no sabemos qué decisión tomar ni qué camino seguir, pero Jesús prometió que el Espíritu Santo sería nuestro guía. Él no solo nos acompaña, sino que también ilumina nuestro entendimiento para caminar conforme a la voluntad de Dios.
El Espíritu Santo nos dirige con amor, nos corrige cuando es necesario y nos recuerda las palabras de Cristo en medio de la confusión. Cuando buscamos a Dios en oración y permanecemos cerca de Él, podemos confiar en que no caminamos solos. Hoy recuerda que Dios sigue hablando y guiando a sus hijos. Permite que el Espíritu Santo dirija tus pensamientos, tus pasos y tus decisiones.
Oración: Señor, gracias porque no me dejas solo. Guía mi vida por medio de tu Espíritu Santo y ayúdame a caminar siempre en tu verdad. Amén.
