Filipenses 3:7 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”
Pablo había alcanzado muchas cosas que podían darle reconocimiento, orgullo y seguridad. Sin embargo, cuando conoció a Cristo, comprendió que ninguna de ellas podía compararse con el valor de tener una relación con Él.A veces ponemos nuestra confianza en lo que tenemos, en nuestros logros, capacidades o posición. Pero todo eso es pasajero. Cristo es el verdadero tesoro.
Seguir a Jesús significa aprender a soltar aquello que ocupa el lugar que solo Él debe tener en nuestro corazón. Cuando Cristo se convierte en nuestra prioridad, entendemos que perder algunas cosas por amor a Él no es realmente perder: es ganar lo que tiene valor eterno.
Mateo 6:33, Mateo 16:26, Colosenses 3:2
Oración: Señor Jesús, ayúdame a valorar más tu presencia que cualquier logro, posesión o reconocimiento. Enséñame a dejar atrás todo aquello que me aleja de Ti y a considerarte como mi mayor tesoro. Que mi corazón siempre encuentre su verdadera ganancia en Cristo. Amén.
