la paz perfecta

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Juan 14:27

Jesús no prometió una vida sin problemas, pero sí prometió una paz diferente. La paz del mundo depende de que todo esté bien; la paz de Cristo permanece aun cuando las circunstancias sean difíciles. Cuando el corazón se llena de preocupación, temor o incertidumbre, podemos recordar que Jesús está presente. Su paz no significa ausencia de dificultades, sino confianza en que Él permanece con nosotros en medio de ellas.

Hoy no permitas que el temor gobierne tu corazón. Entrégale tus cargas al Señor y descansa en su promesa: su paz es mayor que cualquier situación que estés enfrentando.

Filipenses 4:6-7, Isaías 26:3, Salmos 55:22 

Oración: Señor Jesús, gracias por la paz que solamente Tú puedes dar. Cuando mi corazón tenga miedo o se encuentre preocupado, ayúdame a confiar en Ti. Quita toda ansiedad y fortalece mi fe para descansar en tus promesas. Que tu paz gobierne hoy mi corazón y mis pensamientos. Amén.