Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía". Apocalipsis 19:10
La adoración es una experiencia que trae el cielo a nuestra realidad terrenal. Al adorar, nos adelantamos en el tiempo al traer la redención futura al presente. La Biblia destaca: "Sin fe es imposible agradar a Dios", subrayando la importancia de creer en su recompensa para aquellos que lo buscan.
El secreto del adorador radica en crear un ambiente espiritual lleno de fe, amor y conexión, anticipando el encuentro próximo con el ser amado y proclamando: "Así como se adora en el cielo, nosotros adoramos en la tierra". Aunque no hemos estado físicamente en el cielo, en el plano espiritual, el adorador si ha tenido acceso al ambiente celestial!
