ayudame a permanecer

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

Este versículo nos enseña el poder de una vida conectada con Cristo. Permanecer en Él no es algo superficial, sino una relación constante, donde Su palabra guía nuestros pensamientos, decisiones y deseos. Cuando vivimos así, nuestras peticiones comienzan a alinearse con la voluntad de Dios. Entonces, la oración deja de ser solo pedir, y se convierte en una expresión de comunión y confianza. Dios responde porque nuestro corazón está en sintonía con el suyo.

Oración: Señor, ayúdame a permanecer en Ti cada día. Que tu palabra habite en mi corazón y transforme mis deseos conforme a tu voluntad. Enséñame a orar con fe y confianza, sabiendo que Tú escuchas y respondes. Amén.