por amor a Cristo

Filipenses 3:7 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”

El apóstol Pablo de Tarso había alcanzado prestigio, conocimiento y posición religiosa. Sin embargo, cuando conoció verdaderamente a Jesucristo, comprendió que todo aquello que antes consideraba valioso no se comparaba con la grandeza de tener a Cristo en su vida. Este versículo nos enseña que el mayor tesoro no está en los logros humanos, el reconocimiento o las riquezas, sino en una relación verdadera con Cristo. Cuando Él ocupa el primer lugar, aprendemos a ver las cosas de este mundo desde la perspectiva eterna.

Seguir a Cristo implica renunciar a aquello que compite con Él en nuestro corazón, pero lo que recibimos a cambio es infinitamente más valioso: vida, propósito y esperanza eterna.

Oración: Señor, ayúdame a valorar más mi relación contigo que cualquier cosa de este mundo. Que mi corazón esté dispuesto a dejar todo lo que me aleje de ti, y que cada día pueda vivir reconociendo que el mayor tesoro es conocerte. Amén.