Ríos de agua viva

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” Juan 7:38 

Jesús nos invita no solo a creer en Él, sino a vivir una fe que fluye. Cuando Cristo habita en nuestro corazón, no nos quedamos vacíos ni estancados; Él llena nuestro interior con vida, paz y propósito. Esa “agua viva” representa al Espíritu Santo obrando en nosotros, transformándonos desde adentro y haciendo que nuestra vida sea de bendición para otros.

Una fe verdadera no se guarda, se desborda. Así como un río no se detiene, la presencia de Dios en nosotros se manifiesta en amor, servicio y testimonio.


Oración: Señor, ayúdame a creer en Ti de manera genuina. Llena mi corazón con Tu Espíritu para que mi vida fluya con Tu amor y bendición hacia los demás. Que nunca esté seco espiritualmente, sino que siempre corran en mí ríos de agua viva. Amén.