Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. 1 Tesalonicenses 5:15.
Este versículo nos recuerda que el camino del creyente no se rige por la venganza, sino por la bondad. Responder con bien cuando recibimos mal no es fácil, pero refleja el corazón de Cristo en nosotros. Elegir lo bueno rompe cadenas de rencor, sana relaciones y da testimonio del amor de Dios al mundo.
Oración:
Señor, ayúdame a no pagar mal por mal, sino a vivir guiado por Tu amor. Dame un corazón dispuesto a hacer el bien siempre, aun cuando cueste. Amén.
